Mucha maldad

Mucha maldad

Por: Susi Pola
susipola@gmail.com

Conversando acerca de aborto y sus causales, con personas de entero crédito, ajenas al feminismo pero que reconocen la necesidad de despenalizar, nos enteramos de más de cuarenta casos de personas, funcionarios y gente reconocida del estatu quo y del poder de facto, que habían hecho abortar a hijas, queridas y mujeres, aquí, en el país y en el extranjero, en los últimos dos años. Y mi gran sorpresa fue reconocer entre ellas, a algunas de las más acérrimas defensoras pro-vida.

Con mis de 74 años, mi perplejidad fue asombro ya que, en los más de 50 años en este país, he conocido muchas historias de aborto de poderosos/as, la mayoría funcionarios/as y en esta ocasión, me permití anotar nombres, Clínicas, etc., una manera de poder visualizar y dimensionar esta doble moral que nos carcome.

En las últimas investigaciones realizadas con OXFAM, sobre historias de caso en abortos por las tres causales, conocí 20 muchachas entre 12 y 21 años, la mayoría aún menores, que fueron violadas y embarazadas por hombres adultos, desde padres y familiares, hasta vecinos, amigos de su familia, maestros, hombres de iglesia, etc., en su niñez tierna.

El caso más difícil fue el del funcionario del PLD- preso en Santiago y condenado definitivamente- que violó tres de sus hijas, embarazando a dos, a una de las cuales hizo abortar y con una hija-nieta ya adolescente. Un incestuoso, pederasta que en menos de 20 años volverá a la sociedad.

Este trabajo de entrevistar a estas niñas y mujeres que habían sufrido los abusos y violaciones siendo menores, algunas con hijos e hijas de esas circunstancias y otras, que habían abortado, fue lo más difícil que he vivido en mi vida.

Soy madre por opción de tres hijos y una hija, traídos al mundo con mi compañero de hace 52 años hasta el día de hoy, sin haber tenido nunca que plantearme vivir una situación de elección de interrumpir un embarazo, una mujer que, siendo joven, tuve los hijos y las hijas que ambos, Pedro y yo, quisimos y pudimos tener, a los que esperamos con mucho amor y que nos han proporcionado la mejor parte de nuestra historia de vida, hasta hoy.

¿Cómo entender los horrores de una sociedad permisiva y degradada, machista y violenta, dicotómica y permisiva que sostiene el crimen y la doble moral para taparlo, desde las mismas iglesias? ¿Cómo discernir que haya personajes tan retorcidos en la esfera de poder que quieran que esto siga así? ¿Cómo no lamentar tanta falta de ética y de moral, tanta justificación en argumentos cretinos y crueles?

Y hay mucha maldad en toda esta contra a que el aborto sea despenalizado mínimamente por causales: saben que no es una acción obligada, que es solo para quien la quiere ejecutar. Entonces, lo maléfico está en violentar el derecho de las mujeres todas.

 

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